Vidas cruzadas...
Esa sensación que te recorre por el cuerpo cada vez que llueve, es una sensación de paz, tranquilidad. No hay nada más bonito que viajar en el coche o mirar por la ventana mientras llueve y ver como esas gotitas de agua hacen una carrera por el cristal para ver quien llega antes a su destino, esas gotas que empiezan un camino juntas y se separan para volver a encontrarse al final. Igual pasa con las personas que vamos dejando a nuestro paso, creemos que nunca las volveremos a ver. Pero un día, en un lugar inesperado nos volvemos a encontrar y puede que sea el día más feliz o el más triste. Pero a esa persona no se le olvida, siempre se le llevará en el corazón...