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Mostrando entradas de noviembre, 2017

Deseo

Te veo acercando te lascivamente hacia mi. Siento el deseo que te recorre por las venas de poseerme. De no soltarme. Me fijo en lo más profundo de tus ojos y veo miedo. Miedo de hacerme daño, miedo a ilusionarme y que luego, no puedas con ello. Porque eres muy independiente. No estás acostumbrado al compromiso y eso te asusta. Pero me miras a los ojos y se te va todo ese miedo porque confías en mi palabra de que no te va a pasar nada malo a mi lado. Soy diferente. Ahí te das cuenta que para todo hay una primera vez en esta vida. Y decides que hoy, delante de mí, quieres probar. Pero quieres probar conmigo.

Sálvame

Sálvame de este caos que tengo en mi cabeza, no quiero pensar  más. No quiero sentir lo que siento. Quiero sentirme vacía de pensamientos por una vez en mi vida. No puedo sufrir más, esto me está ahogando por dentro. Pero por fuera soy la misma, esa chica feliz de siempre. Que nadie sabe que en realidad es como una hoja de un árbol que se cae con el viento. Y una vez en el suelo, ya no asciende.

Insomnio

Necesito dormir pero no puedo. Tengo un vacío por dentro que me impide cerrar los ojos. Llegar al mundo de los sueños. Mundo donde no existe el insomnio. Insomnio que me espera cada noche y me atormenta para no dejarme descansar. Quiero poder dormir una noche, sentirme libre de este peso que llevo encima. Cuando oscurece y me quedo sola, pensando en mis cosas. Cosas que me preocupan, quiero que desaparezcan y que llegue a mi esa paz que sentía antes. Antes de volverme loca.

Hundida

Noto como todo lo que me rodea va cayendo a mi paso. Cada movimiento que hago,  hace que se quiebre más, esa pizca de esperanza que va abriéndose paso en mi interior, que quiere salir a la luz y ser más fuerte que aquello que me aterra y me destroza lentamente. Pero no puede, hay una coraza que me rodea y que le impide traspasarla. Traspasar esas finas grietas que me abrazan...

Bombilla que parpadea

Voy caminando por un pasillo largo, solo se encuentra en él una bombilla que parpadea a cada paso que doy. Debería sentir miedo. Pero no tengo, solo tengo ojos para la puerta del final del pasillo. Pasillo que se va oscureciendo cada vez que doy un paso hacia delante. Quiero llegar ya, quiero ver lo que hay escondido al otro lado. Pero cada vez la puerta está más lejos, veo como se escapa de mi alcance. Me derrumbo, no puedo escapar, no. Veo como se me consume la vida a cada instante que paso en el infierno.

Ángela

Escucho a lo lejos una voz, es como el eco de las montañas. Esa voz está llamando a gritos a Ángela. No se quien es. No me la imagino. Sólo se que me suena muchísimo esa voz. Desde la lejanía veo una silueta. Silueta que cada vez se hace más nítida a cada paso que doy. Es una chica, parece que es ella quién grita. La veo mover la boca a lo lejos, es como si ya no pudiera escucharla. No puedo. Y siento como ya no toco tierra, estoy cayendo.

Masoquista

Siento que soy masoquista. Cada vez que me hacen daño digo que nunca pasaré otra vez por lo mismo pero sigo cayendo una y otra vez. Es como si no tuviera final. Final que llegará cuando menos me lo espere y será como una luz que se abre paso por los caminos de mi cruda realidad. Realidad que vivo cada día y de la que me quiero despertar...

Reloj y envejecer

Estoy sentada en la cama observando las agujas del reloj. Reloj que no dejo de mirar. Veo como pasan los segundos, minutos, horas y día. Me pregunto que se sentirá al envejecer, mirar por la ventana y ver como corren tus nietos por el patio o como va pasando la gente por delante de mi. Pero no se dan cuenta que los estoy observando. Parece como si el tiempo pasara muy despacio. Pero en el fondo sé que es un tiempo valido que nunca más podré recuperar. Pero no me importa, me siento a gusto mirando desde la distancia aquellas pequeñas cosas que no se ven a simple vista. Detalles que por muy desapercibidos que pasen, tienen mucho valor para la persona que lo está realizando.

Miedo y mente

Mi mente por si sola creo monstruos en la oscuridad. Monstruos que me persiguen, eso me aterra. Tengo miedo de lo desconocido, no quiero escuchar voces en mi cabeza, no. Quiero ser una persona normal como cualquier otra. Soñar con cosas bonitas. Viajar a sueños tranquilos donde no haya miedo, odio o frustraciones. Quiero imaginar una vida donde no tenga miedo de las cosas que me rodean, quiero ser yo misma..

Triste y abatida

Me siento triste cada vez que miro al infinito, no veo nada. Nada porque en mi interior estoy derrumbada, como si un huracán hubiera pasado llevándoselo  todo a su paso. Como cuando te destruyes tu misma y te sientes abatida. Como si nada pudiera arreglar aquellos pedazos que fueron cayendo en una tarde de verano. Verano que me imagino cada vez que miro hacia lugares lejanos...