Gracias por hacer que las horas parezcan segundos a tu lado, por ser como eres. Gracias porque Córdoba y Sevilla no sería lo mismo sin ti, siempre faltaría esa luz que desprendes por donde pasas. Tú, que eres una persona risueña y se ve tu locura desde lejos. Pero a la misma vez eres la mejor de las amigas que he podido encontrar. Eres inigualable. Ojalá las despedidas como la de hoy no llegaran a pasar nunca. Ojalá aquí conmigo.
Cuando te necesito no estás. Te alejas de mí, con cada palabra que pronuncias detrás de mi nombre. Ese nombre que tanto te cuesta decir. Te vuelves loco con cada letra de él. Por eso te vas, lo cambias por otro más fácil. Ya no puedes más, lo sé. Por eso te dejo marchar, te desencadeno de mí, de la realidad. Ahí donde tú no quieres estar...
Intento olvidar pero no puedo, no puedo dejar atrás mi pasado, la gente que estuvo y ya no está. No están. Todo a cambiado. Nada vuelve. Nada es como antes. Me quemo. Ardo en la oscuridad. No puedo más. No. Me ahogo. Lucho. Me vuelvo a hundir. Ayúdame. Si, tú. Se que estás ahí. Te veo. Todo se pone borroso. Caigo.
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